CLIPr asistió recientemente a dos de las conferencias sobre policía más influyentes de 2026: «Security & Policing» en el Reino Unido y la Cumbre de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la CACP en Canadá. En conjunto, estas conferencias ofrecieron una visión clara de la postura actual de los responsables de las fuerzas del orden respecto a la inteligencia artificial y de hacia dónde se dirige.
En ambos eventos, solo un puñado de empresas presentaron activamente soluciones de inteligencia artificial diseñadas para los organismos de seguridad pública. Esto no significa que no se esté hablando de la inteligencia artificial. Es una clara señal de que la inteligencia artificial sigue siendo objeto de una evaluación y un análisis minuciosos, y de que se aborda con cautela.
Salimos de ambos eventos llenos de energía gracias a las conversaciones mantenidas. No solo por las relaciones que establecimos o las puertas que se nos abrieron, sino por lo que esas conversaciones revelaron sobre el futuro de la IA en la labor policial y cómo CLIPr puede ayudar a orientar ese futuro de forma responsable.
Participar en el debate sobre la IA en el ámbito policial
No se trata simplemente de conferencias sobre tecnología. Son conferencias sobre policía. Los asistentes son jefes, comandantes, investigadores y responsables de la seguridad pública cuya realidad cotidiana consiste en gestionar entornos complejos y de alto riesgo con recursos limitados y unas expectativas cada vez mayores.
Representar a la IA en este ámbito conlleva una gran responsabilidad. Para nosotros, esto significa:
Escuchar primero. Comprender la realidad operativa antes de proponer soluciones.
Demostrar su aplicación en la vida real. Demostrar la fiabilidad de los informes generados por IA y su solidez jurídica ante los tribunales.
Tener claros los límites. La IA respalda el criterio humano. No lo sustituye.
Tuvimos el honor de ser una de las pocas empresas de inteligencia artificial invitadas a participar en estas conversaciones.
Lo que hemos escuchado en dos continentes
A pesar de las diferencias geográficas, seguían surgiendo las mismas preguntas. No se trataba de cuestiones teóricas, sino que se basaban en la realidad del trabajo.
Esto es lo que los profesionales de las fuerzas del orden preguntaban realmente:
Patrullaje y redacción de informes
«Me paso la mitad de mi turno redactando informes. ¿Existe alguna herramienta que me permita reducir ese tiempo sin tener que cambiar mi forma de trabajar?»
«Si describo lo que veo durante una llamada, ¿puede CLIPr convertirlo automáticamente en un primer borrador?»
«¿Qué pasa si el audio es malo o hay un acento muy marcado?»
Esta es la pregunta que subyace a todas las demás en el ámbito de la patrulla. Los agentes no buscan un sistema más inteligente, sino menos sistemas. La carga administrativa es real, es considerable y les resta tiempo para estar en la calle. La petición es sencilla: devolverles ese tiempo, sin que ello suponga más complicaciones.
Los detectives y la sala de interrogatorios
«Ahora mismo estoy dividiendo mi atención entre la entrevista y mis notas. ¿En qué cambia eso exactamente CLIPr?»
«¿Me ayuda CLIPr a formular mejores preguntas o simplemente registra lo que se ha dicho?»
«¿Cómo capta ambas partes de la conversación?»
Para los investigadores, la preocupación no era la tecnología, sino la concentración. La sala de interrogatorios exige una atención total. En el momento en que un investigador piensa en sus notas, deja de estar plenamente presente en la sala. El papel de CLIPr aquí no es cambiar la forma en que se llevan a cabo los interrogatorios ni dar instrucciones al investigador. Se trata de garantizar que no se pierda nada durante el proceso, para que el investigador pueda mantenerse donde debe estar.
Jefes y liderazgo gubernamental
«¿Cómo puedo convencer al ayuntamiento de que merece la pena destinar presupuesto a la inteligencia artificial en la labor policial?»
«Si mis empleados se muestran escépticos ante las nuevas tecnologías, ¿cómo es realmente la curva de adopción?»
«¿Puede CLIPr ayudar en la contratación y la retención de personal, o se trata únicamente de una cuestión de eficiencia?»
En lo que respecta al liderazgo, el debate fue mucho más allá del ahorro de tiempo. Los jefes se plantean cuestiones como la sostenibilidad, el agotamiento, la retención del personal y la capacidad de atraer a la próxima generación de agentes. El mensaje más claro que se desprendió de ambas conferencias es que ya no se trata solo de eficiencia, sino del bienestar a largo plazo de la plantilla.
Cómo debería ser la IA en la labor policial
Los agentes para los que hemos creado CLIPr no se alistaron en el cuerpo para pasar la mitad de su turno haciendo papeleo. Los detectives con los que trabajamos no han desarrollado su instinto investigador a lo largo de años para pasar el tiempo de un interrogatorio tomando notas a toda prisa en un bloc de notas.
El papel de la IA en la seguridad pública no es sustituir la experiencia humana, sino protegerla. Esta es la misión que impulsa a CLIPr.
Devolver a las personas su tiempo y su atención para que puedan dedicarse a las tareas que ninguna tecnología podrá jamás sustituir. Se trata del trabajo que se desarrolla entre personas, en una sala, sobre el terreno, en un momento decisivo.
Eso es lo que significa para nosotros la presencia frente al papeleo. Y esa es la versión de la IA que nos enorgullece aportar a estas conversaciones.
El error conceptual que conviene abordar sobre la IA en la seguridad pública
A menudo se presenta la IA como una forma de ser más rápido, más inteligente y más potente, pero se basa en la tecnología en lugar de en la confianza.
Esa no es la versión que necesitan las fuerzas del orden. Y esa no es la versión que perdurará.
A través de las conversaciones mantenidas en eventos como estos y del trabajo conjunto con agentes, detectives y jefes de policía de Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá, he llegado a la conclusión de que, para que la IA resulte eficaz en el ámbito policial, debe construirse sobre unos cimientos totalmente distintos.
Tiene que pasar desapercibida en los momentos adecuados. La mejor herramienta de documentación es aquella que no interrumpe el trabajo. Un agente que realiza un interrogatorio, un paramédico en el lugar de los hechos, un detective en la sala: todos ellos están allí para realizar un trabajo que requiere toda su atención. Una IA que exige atención es una IA que genera riesgos. El objetivo es reducir sustancialmente la carga que supone la documentación, no añadirle otra capa más.
Debe ser transparente por diseño. Cada resultado que genera CLIPr incluye un borrador revisable por humanos, un registro claro de lo que se ha capturado y cómo, y un rastro auditable que resiste cualquier escrutinio. Esto no es una característica. Es la base mínima para cualquier IA que quiera operar en el ámbito policial con credibilidad.
Hay que ganarse la confianza poco a poco. En ambos eventos, pudimos mantener conversaciones abiertas y sinceras. Esto no se debió a que vendiéramos la tecnología, sino a que escuchamos. Nos centramos en lo que necesitaban las agencias, en sus inquietudes y en lo que realmente significaba para ellas alcanzar el éxito.
Debe tener en cuenta al ser humano que se encuentra en la sala. En todos los sectores a los que presta servicio CLIPr —policía, bomberos y servicios de emergencia, administración pública, seguros— se aplica la misma verdad: los profesionales rinden al máximo cuando están plenamente presentes con la persona que tienen delante. La IA debería proteger esa presencia, no competir con ella.
Por qué es importante la dimensión internacional
La labor policial es local, pero los retos son globales.
La carga administrativa, las presiones de personal, el escrutinio público y la necesidad de pruebas fehacientes: estos problemas no son exclusivos de ningún país en concreto. Lo que observamos en estos eventos fue un interés común por soluciones que respeten la complejidad del trabajo. Contextos normativos distintos, procesos de contratación diferentes, expectativas culturales variadas, pero todos con una misma necesidad fundamental: herramientas que ayuden a los agentes a centrarse en su labor policial.
La presencia de CLIPr en ambos eventos refleja nuestro compromiso de prestar servicio a las fuerzas del orden allí donde sea necesario.
Qué implican estas conversaciones para el futuro
Al salir de ambos eventos, hubo algunas cosas que destacaron claramente.
El sector está preparado para la IA, pero según sus propias condiciones. Las fuerzas del orden no se resisten a la tecnología. Se resisten a la tecnología que no comprende su trabajo. Los organismos con los que hemos hablado están deseosos de adoptar una IA que se gane su lugar a través de la transparencia, la fiabilidad y el respeto por el ser humano como eje central de su labor.
La prioridad de la presencia frente al papeleo sigue siendo el núcleo de nuestra misión. Cada vez que explicábamos qué hace CLIPr y, lo que es más importante, por qué lo creamos, la respuesta era siempre la misma: eso es lo que necesitamos. No más paneles de control. No más pantallas. No más sistemas. Solo la capacidad de hacer el trabajo sin ahogarnos en la documentación.
Gracias a los organismos, asociaciones y líderes que nos han acogido en estos debates. Estos eventos marcan un hito en la forma en que las fuerzas del orden interactúan con las tecnologías emergentes.